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DEGUSTACIONES | vinos y alimentos
Saborear un buen vino puede ser un pasatiempo que algunas personas tienen de ves en cuando, pero hay otras personas para las cuales esto es una verdadera pasión. Pero aunque se haga de forma casual o formal se debe tener cierto grado de conocimiento de la materia. Se trata de descubrir y describir las sensaciones que transmite un vino. Comparar sabores y aromas con sabores y aromas conocidos y disfrutar de uno de los placeres más antiguos de la humanidad.
El mundo del vino nos adentra en los antiguos secretos de su elaboración en otras épocas, costumbres de consumo, los envases y sus colores y formas, rituales religiosos, o los fundamentos mitológicos sobre los cuales reposa la propia cultura del vino. |
Alimentos y vinos blancos
A continuación, una serie de recomendaciones básicas, que te permitirán ir entendiendo qué puede ir con qué.
Chardonnay Vino seco de cuerpo mediano a grande. Disfrutarlo con pollo, ternera, cerdo, conejo, pescados fuertes y pastas con salsas blancas a base de crema, mantequilla y champiñones.
Sauvignon Blanc Vino seco de cuerpo ligero a mediano. Es el preferido para las entradas y los mariscos. Entra bien con pastas, curries, salsas especiadas, legumbres, ensaladas, platos con aceite de oliva, pulpa de tomate y queso de cabra.
Gewürztraminer Vino semidulce de cuerpo ligero a mediano. Buen acompañante de ensaladas de fruta y de platos fuertemente especiados como los de las cocinas china, mexicana e india.
Riesling Vino semidulce de cuerpo ligero a mediano. Ideal para carne de cangrejo, entradas, ensaladas y cerdo.
Semillón Vino seco de cuerpo mediano. Recomendable para pescado a la plancha y pastas con salsas cremosas.
Late Harvest o Sauternes Vino dulce de cuerpo mediano a completo en sus buenas cosachas. Es el vino de los postres y los quesos fuertes, como el roquefort o queso azul. Fuente: Periódico digital El Espectador (Bogotá - Colombia)
Alimentos y vinos tintos
Cabernet Sauvignon Varietal vinos nuevos de carácter frutal y vivo, aunque algo taninos por su juventud son buena compañía de carnes, embutidos y toda clase de quesos que reducen su tanicidad. Un asado al aire libre o un costillas de cerdo bien condimentado o un lomo a la parrilla resisten mejor la picantez que el apacible sabor de una longaniza o chorizo. Son vinos comunes en los almuerzos y cenas cotidianas. La complejidad de estos vinos favorecen en cazuelas, guisos de carnes y variadas legumbres.
Cabernet Sauvignon Reserva son vinos de alta calidad, de crianza o guarda en barrica y normalmente afinados en botella. Ideales para cenas formales, con guisos profundos como un deliciosos Civet de Liebre, Ragôut de Cordero, Pierna de Cordero al Horno, Pato Estofado o Ganso Pimentado a la Cazuela. Acompaña muy bien carnes con salsa a la pimienta, salsas al vino o salsa de champignones o incluso salsas suaves sin picantes. Para picar armoniza con quesos enfáticos y mantecosos.
Syrah vino refinado, sólido y austero con notas especiadas y marcada acidez. Beberlo en tertulias, reuniones o recepciones con la combinación de quesos varios resultará una experiencia interesante. Los vino de esta variedad se animan muy bien con pastas con salsas rojas o carne a la cacerola. El Syrah o Shiraz australiano es mejor logrado con esta variedad. Acompañan bien cualquier plato de carne intensa asada al horno o guisada.
Merlot Varietal son vinos gratos al paladar por su suavidad. Ofrece equilibrio con entremeses compuestos de jamón, quesos suaves, jamón cocido o paté de higadillos de pollo. Se deja degustar bien con pastas, por ejemplo pastas cocinadas con crema de leche, champignones y/o pollo, incluso con risotto. Las modas has hecho del Merlot un buen acompañante de pescados grasos como el mero, la albacora o el atún en especial si van acomapañados de salsas cocinadas con el mismo tipo de vino. Puede ser una novedad, un acierto o no complacer. Es cuestión de gustos.
Merlot Reserva Vinos concentrados de guarda en barricas de roble o encina. Suelen ser vinos densos con énfasis al paladar. Resisten platos muy elaborados como un Guiso de Cordero Arvejado, algún paté de cacería de liebre o perdíz o piezas de caza guisadas. Los Merlot Reserva son tan profundos y corpulentos como los Cabernet Sauvignon Reserva. Elegir uno u otro es cuestión de preferencias. Un Merlot Reserva compaña muy bien algunos quesos, exepto los manchegos de oveja muy secos o los parmesanos legítimos que quedan mejor con Cabernet Sauvignon.
Pinot Noir Varietal vinos fragantes y gustosos. A la vista de color pobre. Son más concentrados los europeos que los latinoamericanos. En general no son buenos compañeros de platos de comida importante. Aunque la exepción está en los Pinot Noir Varietales franceses que juegan delicadamente con entremeses ligeros como un Canapé de Paté o Ave o una Ensalada de Roastbeef. El dulzor ligero y suave de los Pinot varietales haya felíz armonía con Pollo frío al Orégano. El Pinor Noir debe servirse a 14 grados para su perfecta degustación.
Pinot Noir Reserva en algunos paises de suelos de gran tipicidad alcanzan sabor intenso y una estructura mediana a densa. Son vinos para abrir y acompañar una cena con quesos, jamones o lomos de cerdo frío. Para aliementos más elaborados va bien con platos de fondo como un Pollo al Vino, Conejo Guisado, Asado o tira de Ternera a la Cacerola y carnes menos sustanciosas como lomo de cerdo.
Cabernet Franc vino potente, jugoso de sabor intenso a frutas negras como cerezas, guindas y moras. Por tener una desventaja remarcaríamos su notable acidez , muy marcada. Es ideal para varios años de guarda. Es un vino potente y algo ácido como hemos dicho y su mejor conquista son quesos fuertes de vaca y oveja bien curados o chorizos picantes.
En cuanto a las comidas el Cabernet Franc acompaña exitosamente un Estofado de Ciervo, un Asado al Horno o un Pato Asado fuerte.
Malbec los tintos de Malbec son vinos poco elegantes aunque muy sabrosos y versátiles para comidas informales. Se los conoce como "tintos de verano" y acompaña muy bien un relajado almuerzo veraniego en la terraza de casa o restaurant. El Malbec en boca tiene tonos dulzones y frutados y un buen pan crujiente y un queso mantecoso son el compañero ideal junto con otros fiambres de charcutería. Malvec y cecinas a la pimienta son una palabra mágica. Las pasta simples, con aceite de oliva o al pesto y queso parmesano rallado son también un buen plato de fondo para un Malbec.
Carmenère se trata de cepas actuales y con entidad propia. Se cutiva en Chile y se trata de una sabrosa novedad con opciones para el futuro. Un varietal de Carmenère deja al descubierto notas frescas y jugosas a fruta roja y negra. Puede servirse con quesos, patés o jamones o como entrada acompañando una cena con los ingredientes nombrados.
Carmenère Reserva el paso por barrica lo hace un vino interesante. Se luce bien con Guisos de Cordero, Pollo al Vino, Pastas con Pollo o Jamón o Lasagnas. Si la ocasión lo requiere también es un buen seductor de un jugoso Bteak de Ternera o Bistec de Res.
Fuente: http://vinotecarosario.blogspot.com/2007/07/ armona-en-comidas-con-vino-tinto.html
Alimentos y vinos especiales
Generalidades un vino generoso es aquel que posee una graduación alcohólica que va desde los 15º vol. a los 23º vol. Obtenido mediante sistemas de crianza particulares y específicos que le aportan unas características propias. Para elaborar un vino generoso se parte de un vino pálido, ligero, muy amplio y con una graduación alcohólica que no supere los 10º C. La selección de uvas para estos vinos es de uvas base. La recolección se suele realizar durante los primeros días del mes de enero posterior a la vendimia.
Vinos Especiales tenemos los vinos generosos que se dividen en finos, olorosos y amontillados, por otro lado también tenemos los vinos dulces y vinos espumosos como el champagne o el cava. Hay otros pero nos quedaremos con estos.
Vinos Especiales y Alimentos se usan como aperitivo o para postre. Rara vez se consumen en la mesa, aunque no es extraño acompañar un buen jamón de bellota con una manzanilla o un fino de alta graduación. Lo mismo sucede con quesos muy fuertes que exigen vinos licorosos o dulces que puedan atenuar su sabor. Los vinos finos se deben consumir lo más cercano posible al momento de embotellado, preferentemente dentro de siete u ocho meses y una vez abiertos consumirlos en 7 u 8 días. Servir 8º a 10º. Se sirven en un catavino hasta la mitad, para apreciar mejor su intenso y nítido aroma. Se pueden tomar con aperitivos de cualquier tipo de quesos, frutos secos o mariscos. También acompañan comidas y cenas con pescados, consomés y arroces.
Los olorosos se deben servir 12º a 16º, son vinosque mejoran con la edad y una vez abiertos se deben consumir en 20 días máximo, puede copear acompañado de jamón, queso, aceitunas o a media mañana o a media tarde. Los vinos olorosos son exquisitos para acompañar platos de caza. Los amontillados se deben servir frescos sin llegar a frío, 16º, mejoran con la edad y su consumo se debe hacer en 20 días máximo. Indicado para copear acompañado de jamón, queso, aceitunas o a media mañana es un aperitivo ideal. Con frutos secos, galletas u otras pastas son una delicia. En comidas con platos de carne o fiambre. Los vinos dulces de postres son amigos de pastas hojaldradas, chocolates, pastas, tortas o tartas de chocolate y frutos secos. Champagne y cavas se sirven muy frios 3º o 4º y se degustan con pastas de mil maneras, comidas y aperitivos.
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